Aceite Esencial Canela
🌶️ Canela
✨ Especiado · Dulce · Cálido · Navideño
La canela de verdad, la de las rajitas. Se destila de la corteza interior de la canela de Sri Lanka y huele exactamente a canela en rama: dulce, cálida, picante y un poco amaderada, como un arroz con leche o un pan de canela recién salido del horno. Es más dulce y «de pastelería» que la canela de hoja, y tan potente que unas pocas gotas llenan de Navidad tus velas y tus mezclas de ambiente.
💚 Ideal para:
- Velas y wax melts navideños
- Difusores de varillas y sprays de ambiente
- Popurrí
- Jabones de temporada, en dosis muy bajas
💧 Cuánto usar (máximo sugerido):
- Crema o loción corporal: 0,05 %
- Jabón en frío o de glicerina: 0,5 %
- Velas: 2 %
⚠️ Cuidado: Es muy sensibilizante y puede quemar la piel: respeta las dosis y no la uses en la cara, los labios ni en productos para niños.
🏷️ INCI: Cinnamomum Zeylanicum Bark Oil
🔎 Alérgenos para la etiqueta: Cinnamal, Eugenol, Linalool, Limonene, Benzyl Benzoate, Cinnamyl Alcohol
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¿Sabías que hace más de 2.400 años se contaba que la canela era tan difícil de conseguir que había que robársela a unas misteriosas aves gigantes? En el siglo V a. C., el historiador griego Heródoto relató una extraordinaria historia: según los comerciantes de la época, enormes aves recogían ramas de canela para construir sus nidos en acantilados inaccesibles. Para obtener la preciada especia, los recolectores dejaban grandes trozos de carne al pie de las montañas. Las aves los llevaban a sus nidos, pero el peso provocaba que estos se desplomaran, permitiendo recoger la canela caída.
Por supuesto, aquellas aves gigantes pertenecían al mundo de las leyendas. Sin embargo, estas historias contribuyeron a mantener el misterio alrededor de una especia cuyo verdadero origen era desconocido para muchos europeos. Durante siglos, la canela fue un producto exótico y valioso, transportado a través de extensas rutas comerciales desde Asia. Lo más fascinante es que aquel tesoro que inspiró relatos de criaturas extraordinarias no era una flor ni una fruta, sino la corteza aromática de un árbol. Una sencilla corteza capaz de despertar la imaginación de civilizaciones enteras.