Aceite Esencial Pachulí
🌲 Pachulí
✨ Terroso · Dulce · Bohemio · Profundo
Tierra húmeda, hojas secas y un toque dulce y oscuro: el pachulí es un aroma con carácter. Viene de las hojas secas y fermentadas de una planta de Indonesia y huele terroso, herbal y amaderado, con un fondo cálido, balsámico y casi a chocolate. Es uno de los mejores fijadores naturales de la perfumería: unas gotas bastan para que tus jabones y velas huelan más profundo y por mucho más tiempo.
💚 Ideal para:
- Jabones en frío, solo o con naranja o lavanda
- Velas y wax melts
- Perfumes sólidos y aceites corporales
- Productos para barba
💧 Cuánto usar (máximo sugerido):
- Crema o sérum facial: 0,5 %
- Crema, loción o aceite corporal: 1 %
- Perfume sólido o en aceite: 3 %
- Jabón en frío o de glicerina: 2 %
- Velas: 5 %
⚠️ Cuidado: Su aroma es muy fuerte y polarizante: úsalo siempre diluido y haz una prueba antes de un lote grande.
🏷️ INCI: Pogostemon Cablin Leaf Oil
🔎 Alérgenos para la etiqueta: ninguno registrado
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¿Sabías que durante el siglo XIX las mujeres de la alta sociedad europea podían reconocer un auténtico chal de Cachemira simplemente por su aroma? En aquella época, los finísimos chales tejidos en la India eran considerados verdaderos símbolos de lujo y elegancia. Para protegerlos de las polillas durante sus largos viajes en barco, los comerciantes colocaban hojas secas de pachulí entre las delicadas telas. Sin proponérselo, impregnaban las prendas con una fragancia intensa y misteriosa que pronto se convirtió en sinónimo de riqueza y exclusividad.
La moda alcanzó tal popularidad que la emperatriz Josefina, esposa de Napoleón Bonaparte, llegó a reunir una extraordinaria colección de chales de Cachemira. Pero lo más curioso ocurrió cuando los fabricantes europeos comenzaron a producir imitaciones: aunque lograban reproducir los tejidos y diseños, sus productos carecían de aquel aroma característico. Para hacerlos pasar por auténticos, terminaron perfumándolos también con pachulí. Así, una humilde planta tropical utilizada originalmente para proteger telas se convirtió en una señal de lujo y autenticidad, conquistando finalmente las grandes perfumerías europeas. ¡Un perfume que comenzó como protector de ropa y terminó siendo símbolo de elegancia!