Aceite Esencial Salvia
🌿 Salvia
✨ Herbal · Seco · Alcanforado · Sobrio
La salvia de Dalmacia, de las costas de Croacia, tiene un aroma seco, herbal y alcanforado que recuerda a los jardines de monasterio: fresco, ligeramente amargo y con un fondo cálido. Es una hierba con siglos de tradición en Europa, y ojo: es la salvia común, no la esclarea. Muy intensa, en dosis pequeñas le da a tus jabones y velas un fondo herbal sobrio y elegante, ideal para líneas masculinas o de barbería.
💚 Ideal para:
- Jabones herbales y de barbería, en mezcla
- Velas y wax melts
- Sprays de ambiente
💧 Cuánto usar (máximo sugerido):
- Crema o loción corporal: 0,18 %
- Jabón en frío o de glicerina: 0,25 %
- Velas: 3 %
⚠️ Cuidado: Contiene tuyona: respeta las dosis y no la uses en productos para embarazo, lactancia, bebés o niños, ni para personas con epilepsia.
🏷️ INCI: Salvia Officinalis Oil
🔎 Alérgenos para la etiqueta: Limonene, Linalool
🔗 Encuentra la ficha completa, con calculadora de dosis, en: https://calculadoras.miapotecario.com/ingredientes/aceites-esenciales/salvia/
¿Sabías que la salvia sclarea fue conocida durante siglos como la planta de los «ojos claros»? En la Europa medieval, esta aromática planta tenía una reputación muy particular: se creía que sus pequeñas semillas podían ayudar a limpiar los ojos y recuperar la claridad de la visión. Al entrar en contacto con el agua, las semillas desarrollan una capa gelatinosa, característica que antiguamente se aprovechaba para intentar retirar pequeñas partículas de los ojos. De aquella curiosa práctica surgió uno de sus nombres tradicionales en inglés, Clear Eye, que con el tiempo dio origen al nombre Clary Sage.
Pero su historia guarda otra sorpresa. Durante siglos, la salvia sclarea también fue apreciada por los productores europeos de vino y cerveza, quienes utilizaban sus flores aromáticas para aportar notas que recordaban al famoso vino moscatel. De ahí que en algunas regiones todavía se la conozca como salvia moscatel. Así, una planta que alguna vez estuvo asociada con la claridad de la mirada terminó conquistando también el mundo de las bebidas aromáticas y, siglos después, el de la perfumería.